En la misma línea, Juana le preguntó qué le generó que se arme una especie de “grieta” en torno a su persona y a Wanda. “Eso pasa, pero creo que tenemos que evolucionar todos. No está bien”, destacó la ex Casi Ángeles. Por otra parte, ejemplificó con lo que sucedió hace algunos días, cuando una participante de Gran Hermano afirmó que le daban asco los bisexuales: “Muchas veces se excusan con la libertad de expresión, pero es un discurso homofóbico y no podés permitir que una persona diga eso ante tanta gente”.
Acto seguido, hizo una sorprendente revelación personal: “Yo tomé medicación, lo que pasa es que de afuera, la gente que no me conoce, me ve fuerte o piensa que no me importa nada. Y eso me jugó muchas veces en contra, porque es: ´démosle, total no le pasa nada, es inquebrantable´. Pero yo soy introvertida, no entro a un lugar y soy el alma de la fiesta o soy el centro de atención. A lo mejor esperan eso de uno porque estoy muy expuesta, pero en general soy la que está a un costado y hasta que no me vienen a hablar, yo no me acerco”.
En ese sentido, reflexionó: “Creo que si hay algo bueno que le saco a todo esto, es que se habló de muchos temas de la moral, de los prejuicios…y creo que ha servido para poner muchas cosas sobre la mesa. A veces es tanto el nivel de información y de invento constante….que decís: ´bueno, dale´. A mí no me dan la cantidad de horas del día para hacer las cag…que dicen que me mando. Además, yo misma me aburría de mí misma, ya decía ´no es importante que digan que la China comió un chicle´”.
Y por último, habló de las amistades que perdió producto de este conflicto: “Eso le pasa a todo el mundo. Uno crece, a mí me vieron crecer porque estoy desde muy chica en la tele, pero es la vida. Por algo la gente más grande tiene dos amigos como mucho, porque vas eligiendo”.
Fuente: Infobae